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lunes, 15 de mayo de 2017

Qué es y qué no es innovación





Por Raúl Gorrín.- En no pocas oportunidades hemos subrayado la importancia, lo vital que es que las organizaciones sean innovadoras para poder garantizar así su permanencia en tiempo, pero al parecer aún existe confusión respecto a lo que significa ser innovador.

Por lo general la innovación se confunde con creatividad, con inversión, con desarrollo de productos y de ideas, entre otros.
Ante esto procedemos a aclarar qué es y que no es innovación.

1. Creer que innovación son ideas que surgen mágicamente. De hecho se las ejemplifica con la típica imagen del foco incandescente.
Definitivamente la innovación no es una idea que surge cual chispazo. No, las buenas ideas no son un hecho casual, una inspiración súbita —uno que otro caso aislado es posible— sino el producto del estudio, del análisis, de la investigación, del trabajo tenaz y de la experiencia.

2. Más que ideas. La innovación sobrepasa el concepto de idea que es solamente el inicio del hecho innovador, pero no la innovación en su totalidad.
Las ideas requieren mucho trabajo posterior a su surgimiento y deben, por tanto, ir acompañadas de estrategia, de visión, de conocimiento preciso de las necesidades del cliente, de sus hábitos, de sus creencias, etc.
Las ideas requieren de validación para saber si son factibles y aplicables. 

3. No por ser una invención se trata de innovación. Las invenciones sólo adquieren valor cuando alguien se interesa por ellas y quiere comprarlas o las compra.
Cuando una invención es explotada y comienza a sumar valor, entonces hablamos de innovación.

4. Invertir no es innovar. Se suele de hablar de grandes inversiones en tal o cual área como un sinónimo de innovación. Y sí, la inversión es muy importante y vital para el hecho innovador, pero no lo constituye en sí.

¿Qué es innovación entonces?
Pues sencillamente la implementación de algo nuevo, de algo que agrega valor a lo que ya existe, algo que rompe paradigmas, es aquello que suma sostenibilidad a área de trabajo. Es el cambio que produce novedad, lo que revoluciona algún procedimiento o impone una nueva manera de hacer las cosas.



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lunes, 8 de mayo de 2017

Idea de negocio: una agencia de comunicación innovadora






Por Raúl Gorrín.- Una idea de negocio es un producto o servicio que deseamos ofrecer al mercado. El medio para atraer a la clientela y obtener así un beneficio económico. 

Constituye una oportunidad de negocio, que a la hora de llevar a la realidad su creación impacte en que tengamos éxito o no. Es una de las formas de mejorar en un futuro. Es una descripción corta y específica de lo que será nuestro negocio. Es encontrar un enfoque diferente o un concepto que todavía no haya sido explotado en el mercado.

Hay que tener claro que no todas las ideas de negocio son válidas nuestra situación financiera es montar un negocio propio que funcione. Que sea rentable lo  que supone que la actividad debe proporcionarnos beneficios para crear una empresa. No obstante, debemos apartar de la mente los pensamientos como por ejemplo "no será una buena idea porque si no, a alguien se le hubiera ocurrido".
¿Por qué no hacerlo emprendiendo con algún concepto innovador? por ejemplo una agencia de comunicación. 

Se trata de organizar eventos distintos, tanto para particulares como para empresas. Diferentes tanto en la forma como en el lugar donde se puedan celebrar. Es algo que solamente una persona con mucha imaginación podría llevar a cabo, porque el propósito es precisamente sorprender y romper con los estereotipos.

Tomemos en cuenta que algunas empresas quieren participar en eventos donde sus empleados hagan actividades juntos para fortalecer los vínculos y confiar más los unos en los otros. En lugar de deportes tradicionales o de los juegos de rol de siempre, por qué no montar una persecución por zombies un tema muy creativo donde los empleados deberán participar activamente para evitar ser devorados. Puede parecer demasiado original, y es posible que muchas empresas no lo contratarían, pero las más innovadoras y arriesgadas sí, y es aquí donde radica precisamente el concepto del negocio.

Otro ejemplo puede ser organizar una boda o una conferencia en un sitio donde nadie lo ha podido hacer antes, o donde a nadie se le había ocurrido hacerlo antes. Puedes implicar la colaboración con una agencia de viajes especializada y otras instituciones por ejemplo si se trata de un escenario natural como un parque zoológico etc.

En esta idea de negocio de la agencia de comunicación lo más importante a destacar es el talento creativo. No hace falta mucha inversión, pero sí que seamos capaces de imaginar eventos muy originales a la vez que factibles. Luego, para realizarlo, lo lógico sería apoyarse en otras empresas con una larga trayectoria en el sector.

Probablemente necesitemos ayuda en temas de catering, diseño, transporte, logística y unas cuantas áreas más. Es decir, que a la vez que creativa, la persona que lleve a cabo esta idea de negocio necesitará ser poseedoras de una buena porción de creatividad exitosa.

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lunes, 17 de abril de 2017

Consejos para promover una lluvia de ideas





Por Raúl Gorrín.- ¿Trabajar en equipo ayuda a que las ideas se hagan realidad o todo contrario? La respuesta incluye ambos escenarios. Por un lado, una idea aislada puede tomar forma con la ayuda de otras personas. En este sentido, hay un dicho que dice que “dos cabezas piensan más que una” es una verdad indiscutible. 

Sin embargo, para muchos creativos, es mejor empezar en soledad, y después incorporar más gente para tener una lluvia de ideas. Cuando el problema es simple, por ejemplo, elegir el nombre de un producto, algunas veces es más productivo trabajar de manera aislada. 

Las personas que trabajamos solas obtenemos una lista más larga y completa de ideas. Somos más productivos. Otra manera de obtener resultados es pedirles a los miembros del equipo que trabajen por separado y que aporten en sus notas en una lluvia de ideas de grupo. 

La tormenta de ideas es muy útil en muchas situaciones donde se requiere creatividad y un pensamiento cognitivo o del conocimiento. Ya sea que necesitemos idear un nuevo producto para nuestro negocio o necesitemos crear un concepto para nuestro próximo proyecto de marketing.

En estos consejos recomendamos como fomentar una lluvia de ideas:

Definamos el grupo de trabajo y al facilitador: No existe un número establecido de personas para la formación del grupo, sin embargo, se recomienda que sea superior a 5 y que no tenga más de 10 personas. En cualquier caso, es importante buscar personas de actitud abierta, flexibles y tolerantes al cambio. Es necesario que un facilitador experimentado dinamice al grupo.


Mantengamos el enfoque. Comencemos por definir el problema en cuestión, idealmente relacionado con la necesidad del cliente. No dejemos que la discusión se aleje demasiado de este punto.

Formulemos preguntas.  Formulemos interrogantes que detonen la conversación y aborden perspectivas diferentes, esto servirá para generar ideas distintas e incluso evaluar qué tan bueno es un concepto.

Fomentemos Focus Grupo. Conozcamos a la gente involucrada en el tema. Es recomendable preguntarle que le gustaría ver o hacer. Esta técnica permite considerar la opinión de los consumidores para decidir qué tan eficiente es un empaque, un slogan o un jingle.

Una buena estrategia es crear equipos de generación de ideas, obviamente de cada grupo surgirán diferentes, lo que permite explotar la capacidad creativa y el liderazgo de más personas al mismo tiempo.

  
Cumplamos las reglas. Es recomendable aclarar de antemano las normas y supervisar que todos las cumplan. Éstas pueden incluir: hacer juicios al final, tener una conversación a la vez, privilegiar la cantidad, ser visual y fomentar ideas disparatadas, diferentes, etc.
 
Pensemos visualmente. Escribamos las ideas en un lugar donde todo el mundo pueda verlas, moverlas y reagruparlas

Preparar. Antes de tener una lluvia de ideas es aconsejable realizar una dinámica o inducción al tema en cuestión. Puede ser un viaje, conversaciones con clientes o un taller, entre otras actividades.



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