domingo, 15 de enero de 2017

Haga reflotar su emprendimiento estancado



Por Raúl Gorrín.- Si bien la mayoría de las afirmaciones que sostienen que el 80 por ciento de los emprendimientos fracasan durante los primeros 18 meses de creadas han terminado siendo una especie de leyenda, sí es verdad que un buen número cierra sus puertas en los primeros cuatro años de haber sido fundados.

¿Por qué sucede esto?
Pues, primeramente por incompetencia en el manejo de los emprendimientos o startups, como también se les conoce. Hay mucho de falta de sentido común en la manera en que los nuevos emprendedores manejan sus negocios y esto es determinante en toda organización, ya sea una gran corporación o una pequeña tienda de tornillos.

Estar al frente de un negocio implica estar al pendiente de un conjunto de detalles que es necesario mantener funcionando óptimamente, tales como las ventas, el control de calidad, el buen servicio y atención al cliente, las estrategias de mercadeo, entre otros.

¿Qué hacer para evitar el fracaso de su emprendimiento o cómo sacarlo a flote si se encuentra estancado?
Veamos.

Lo primero que hay que hacer es evaluar con sentido crítico los productos y/o servicios de su organización. Anticípese, usted también es consumidor y tiene necesidades, así que prevea con tiempo las que puedan tener sus clientes aún antes manifestarlas. Implemente su propio laboratorio de innovación con el cual mantenga una permanente mejora de lo que le vende al público.

Sí, enfóquese en las ventas, pero no descuide la evaluación de sus productos y ver qué puede hacer para mejorarlos, sobre todo en tiempos de tanta competencia.

Se requiere inversión, tanto de tiempo como de recursos, en la constante revisión de aquello que expenden y la manera en que lo venden.

En segundo término, es preciso mejorar las técnicas de ventas, pues es menester observar con detenimiento el comportamiento de las clientela y los consumidores en general para saber cómo atenderlos, cómo venderles nuestros productos y/o servicios. Es imprescindible ponerse en los zapatos del consumidor y entender que más que bienes o servicios, la gente quiere soluciones para sus problemas y necesidades. ¿Qué queremos decir? Pues que al público le interesa no el martillo sino el clavo encajado en la madera sosteniendo lo que le interesa sostener. Más que el carro —por muy hermoso que le parezca— lo que quiere es poder trasladarse sin esfuerzo y con tranquilidad cuando lo requiera.

Por tanto, revise sus técnicas de ventas para ver qué está vendiendo usted y cómo lo está haciendo.
Conviértase en una mejor persona de negocios, algo que no es igual a saber vender o promocionar algo. Es cuestión de visión, de mirar en perspectiva, más allá de lo aparente y lo inmediato, más allá de lo que está ante sus ojos. Vaya más allá.

Sacar su negocio a flote nuevamente tal vez pase por establecer si está rodeado del mejor equipo de trabajo posible, si maneja adecuadamente la contabilidad y los presupuestos, si su estrategia de mercadeo es la adecuada para el tipo de clientela de su organización.

En fin, es cuestión de observación aguda.

Quien sabe de negocios, entiende la importancia de crear una cultura organizacional, de técnicas de motivación, sabe interpretar las variables del mercado y entiende al consumidor y sus necesidades.

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