sábado, 14 de enero de 2017

Ojo avizor con los defraudadores empresariales



Por Raúl Gorrín.- Así como su organización debe estar atenta a los movimientos del mercado, la estrategia de su competencia y las tendencias que en el ámbito de su acción se van imponiendo para poder estar a la vanguardia, también es preciso, más bien imprescindible, permanecer ojo avizor ante la posible presencia de defraudadores en el seno de su empresa o emprendimiento.

El defraudador empresarial comúnmente es un directivo de edad mediana que lleva unos cinco o seis años dentro de la organización a la cual está timando, según lo revelan los últimos informes especializados surgidos al respecto.

Y es que la figura del defraudador ha sido objeto de análisis, tanto por las autoridades, como por organizaciones que han visto el auge que estos han tenido y el daño que pueden llegar a causar en las empresas o emprendimientos en las cuales deciden acometer sus acciones.

Los especialistas han terminado elaborando un perfil del defraudador con base al estudio realizado en varios países. Las estafas y los fraudes cometidos por estos han sido estudiados para poder establecer cuál es la conducta de estas personas capaces de violar los controles internos de los negocios sin ser detectados.

El defraudador empresarial típico, de acuerdo al perfil levantado, tiene una edad comprendida entre los 36 y 55 años. Esto es un elemento importante, pues ello explica que por ser considerados como profesionales con experiencia, son ubicados dentro de las organizaciones en puestos de dirección, consejería y alta gerencia.

Por lo general se trata de directivos con una buena formación académica y con amplia experiencia reclutados por la organización en la que laboran desde hacía unos cinco o seis años. Este es otro elemento a tomar en cuenta, pues el tiempo les ayuda a tener un conocimiento amplio de la empresa o emprendimiento.

Se ha determinado que en un promedio que alcanza casi un 50 por ciento, los defraudadores tienen formación especializada en administración de empresas que les facilita el tener puestos de liderazgo.
El ubicarse en estos altos puestos dentro de la organización empresarial, les permite a los defraudadores el tener una amplia visión de la empresa, conocer el organigrama funcional, manejar los adelantos tecnológicos y digitales implementados y, por tanto, poder vulnerarlos o manipularlos. Esto —la manipulación del software de control financiero— pueden lograrlo bien de manera directa como indirecta.

Por lo general se trata de personas que alcanzan altos niveles de simpatía dentro de la organización, llegando a ser altamente apreciados por los integrantes de la empresa o emprendimiento.

Casi siempre que son descubiertos ocurre por denuncias, bien a lo interno como a lo externo, es decir por boca de un compañero o cliente, y muy poco por el control interno organizacional.

Las acciones delictivas de este tipo son cometidas generalmente por ambición, por deseos de lucro, pero también porque sencillamente es posible hacerlo por la vulnerabilidad de los sistemas de seguridad empresariales. 

Así que permanezca atento a la seguridad, control interno como al personal que forma parte de su organización. Agudice sus sentidos. Para evitar las sorpresas.

Visita también:
El emprendimiento humanista
Los nuevos emprendedores
Referencia empresarial
Conciencia social
Productivity and Efficiency
The Entrepreneur-humanist

SÍGUEME..
Twitter
Facebook
Linkedin
Google+




No hay comentarios:

Publicar un comentario